Es una técnica de auto conocimiento, que nos permite descubrir: dónde tocarnos, con qué ritmo, y qué fantasías utilizar. Podemos utilizar estos conocimientos para disfrutar en la relación erótica con la pareja, enseñándole cómo y dónde o practicando la masturbación en pareja. En la actualidad, se ha demostrado a través de diferentes estudios que practicar la masturbación ayuda a mantener una vida sexual más efectiva puesto que se sabe de ante mano qué es lo que se quiere de la otra persona.Otros de los beneficios de la auto estimulación:
- En principio, es la primera forma de tener actividad sexual. Así, por medio de este acto, podemos darnos cuenta de nuestros sentimientos eróticos.
- Si no tienes pareja, es una forma segura y placentera de obtener satisfacción sexual.
- Es una acción totalmente segura ya que no tiene riesgos de embarazo ni conlleva el contagio de infecciones de transmisión sexual.
- Nos sirve para liberar tensiones sexuales o ansiedad.
- Alivio del síndrome premenstrual y de los dolores menstruales.
- Funciona como somnífero natural.
- Estimula el sistema inmunológico.
- Libera hormonas que influyen en el estado de animo.
- Fortalece la musculatura pélvica
- Es un ejercicio que puede practicarse a lo largo de toda la vida.
Existen varias formas o técnicas de masturbación que nos permiten descubrir sensaciones nuevas y explorar nuestra sexualidad. Cuanto más versátil seas en tu forma de gozar sola, más probabilidad tendrás de hacerlo en pareja. Para esto te presentamos diferentes técnicas de masturbación:
Antes de comenzar recuerda utilizar tu imaginación y recrear fantasías.
- Comienza tocando el área de la vulva, conforme te vas excitando acaricia la zona arriba del clítoris con tus dedos, termina alcanzando el clímax con un movimiento rítmico sobre el capuchón del clítoris. No olvides que con la otra mano puedes acariciar tus pechos u otra parte del cuerpo.
- Con tus dedos puedes frotar alrededor de la base del clítoris, al acercarse el orgasmo mueve circularmente tus dedos en la parte superior del mismo. Puedes alternar tus manos o utilizar un juguete para que no te canses, aprovecha y acaricia el resto de tu cuerpo con la mano que te queda libre.
- Una de tus manos mantiene los labios vaginales abiertos y dos dedos de la otra mano frotan el clítoris, puedes hacer movimientos hacia arriba y abajo y movimientos circulares. Mantén las piernas cerradas.
- Acuéstate sobre la espalda con las piernas semiabiertas. Con dos dedos juntos acaricia el clítoris con movimientos cortos. Al estar cerca del orgasmo abre las piernas y eleva la pelvis (despega tus nalgas del la superficie).
- Con tus piernas separadas, pon un dedo sobre tu clítoris y con el otro vas a jugar con un juguete introduciéndolo y sacándolo de tu vagina. Al ir llegando al orgasmo frota el clítoris y luego introduce el juguete. Cuando se de el clímax cierra las piernas fuertemente con el juguete dentro tuyo.
- Utiliza la palma de tu mano para colocarla arriba del clítoris e inserta los dedos en la vagina. Acaríciate con masajes suaves.
- Utiliza la palma de tu mano para colocarla arriba del clítoris e inserta los dedos en la vagina. Acaríciate con masajes suaves.
- Mastúrbate boca abajo con las piernas abiertas. Estimula el clítoris fuertemente con movimientos hacia arriba y hacia abajo. La otra mano puede acariciar tus pechos. Debes mover todo tu cuerpo, hacia arriba y hacia abajo y en movimientos circulares. Cuando llegue el orgasmo cierra las piernas y levanta tu cuerpo.
Si quieres alargar tu placer, cuando estes a punto de alcanzar el clímax, deténte unos segundos y vuelve a empezar. Hazlo tres o cuatro veces y luego déjate ir, con toda probabilidad aumentará la intensidad de tu orgasmo.
Si quieres tener orgasmos múltiples, no te conformes, una vez hayas alcanzado el clímax, sigue estimulando el clítoris. Si te molesta deténte unos segundos (10 a 15) y vuelve a empezar, desplazando tus dedos a un nuevo punto de placer.
Una nota final. No te preocupes por considerar con cuánta frecuencia te masturbas, mientras no te hagas daño, te masturbes compulsivamente o te impida realizar tus tareas o mantener relaciones con otras personas, no hay de que preocuparse.




