¿Cuántas veces has deseado que tu pareja te estimule de cierta forma y no te has atrevido a verbalizarlo? Puede que te resulte difícil o que te parezca imposible, pero dime ¿qué has obtenido callándote?Lo primero que debes entender es que el buen sexo es algo que tú haces que suceda, y para esto debemos ser activas: pedir, participar, hacer y probar. Susurrar cosas como “Ohh”, “Sí”, “Así”, no son suficientes para que tu pareja pueda saber lo que quieres o lo que te gusta, por lo que comunicarse verbalmente es esencial para que cada uno obtenga placer.
Si cuando intentas hablar se enoja o da media vuelta, no te desanimes. Dale tiempo e insiste, no te conformes si tu vida sexual no es como tú quieres. Solo las mujeres que son capaces de expresar sus deseos y necesidades practican más el sexo y sienten más placer.
Sugerencias:
Busca el momento adecuado - es importante que no inicies esta conversación si están bajo tensión, cansados o enfadados. Algunos sexólogos recomiendan hablar después del encuentro sexual: ¿Cómo ha ido? ¿Qué te gusto? ¿Qué puede mejorar? ¿Qué te gustaría probar la próxima vez? Otros, sostienen que hacerlo impide relajarse o que alguno podría sentirse evaluado, por lo que puede ser mejor dejarlo para más tarde o para el día siguiente. Inclusive, hay quien propone una charla semanal sobre el tema.
No juzgues o llegues a conclusiones - hablar de sexo nos hace vulnerables porque implica entrar en el terreno personal. Es por esto que debes pensar en lo que quieres decirle y hablarle siempre desde cómo te sientes o lo que te gustaría (yo quisiera, me gustaría, deseo, me excita…) Mejor decir: “Disfruto cuando me besas”, “Extraño tus besos”, en lugar de “Tú nunca me besas”. Así evitaras que se ponga a la defensiva o que la conversación se torne en un contraataque.
Se explicita – si te cuesta alcanzar el orgasmo en una posición sexual o después de una noche de copas, díselo directamente. A veces decimos cosas como: “No me apetece”, “Me molesta”, “Esto ya no es lo que era antes” sin especificar más, de nada servirá. Debes decir claramente lo que te incomoda y ofrecer opciones sobre lo que hacer al respecto.
Llegar a un compromiso o acuerdo cuando haga falta - ninguno debe sentirse utilizado ni creer que siempre sale perdiendo. Para esto debes plantear tus necesidades una a una. Pídele que te repita lo que has dicho y viceversa, así puedes comprobar que el mensaje fue recibido correctamente.
Recuerda que:
Tu no eres igual que las demás.
Ni él/ella es una copia de tus otras parejas.
Por lo tanto, la mejor actitud es descubrirlo todo de tu pareja (no solo en los primeros meses, sino siempre). Y para esto, la comunicación es primordial.



