¿QUE ES?
Se refiere a la expulsión de líquido a través de la uretra o de la vagina (tema aún en discusión) en pleno orgasmo. Su líquido es generado por las Glándulas de Skene o Parauretrales que conforman la Próstata Femenina y no se parecen en consistencia y en sus componentes al semen masculino. Según un estudio realizado por la Florida State University en Tallase, 82% de las mujeres confesaron haber experimentado una liberación de fluido en el momento del orgasmo.
El médico y sexólogo, Cabello F., ha estudiado bastante del tema y en una de sus publicaciones afirma que, pese a la controversia en este tema, la eyaculación femenina sí existe. “Nosotros pensamos que independientemente de la existencia de incontinencia urinaria en algunos casos, la mayoría de las mujeres “eyaculan”, existiendo variaciones en la cantidad del líquido emitido y/o posiblemente en la dirección de la emisión”, explica el especialista.
¿TODAS O ALGUNAS?
Según estudios, la cantidad de líquido liberado por las glándulas parauretrales varía de una mujer a otra, y va desde sólo unas gotas hasta casi dos tazas. Y se sabe que cuanto más dure su orgasmo, más eyaculará. Es muy posible que quienes no ven algún tipo de eyección de líquido durante el orgasmo, se deba a que el producto de la “próstata femenina” (ver imágenes) sea muy escaso. Ahora bien, investigadores como Emanuele Jannini de la Universidad L´Aquila en Italia (2002) aseguran que la razón por la que algunas ven esta eyección y otras no, es debido a que las aperturas de la glándula de Skene varían en tamaño de una mujer a otra. Y si ellas causan la eyaculación femenina, se podría explicar la ausencia visible de este fenómeno en varias mujeres.


¿DE DONDE PROVIENE?
La posible estructura anatómica de la eyaculación es la próstata femenina (compuesta por las glándulas parauretales) ubicadas sobre la apertura de la vagina, debajo del clítoris. Es por esto, que la eyaculación femenina parece estar relacionada a la estimulación del famoso punto G, ubicado aproximadamente a dos pulgadas al interior de la vagina. El punto G (ver imágen) es un área de alta sensibilidad que define la condición “hinchada” de la próstata femenina durante la excitación sexual. Por lo que para localizarlo, la mujer debe estar muy excitada y su glándula prostática estar llena de líquido prostático.

¿DE QUE ESTA COMPUESTA?
Lo primero es advertir que por no tener una función reproductiva, no contiene ningún elemento con ese fin, como los espermatozoides en el caso de los hombres. Estudios han demostrado que este líquido tiene una composición diferente a la orina (aunque puede estar presente en bajas cantidades), reuniendo glucosa, fosfatasa ácida prostática y antígeno prostático específico, además de urea y creatina.
No hay qué avergonzarse: muchas veces esta expulsión de líquido produce turbación en la mujer que la confunde con orina, lo que puede producir que en este afán de controlarse, "aprenda a no tener orgasmos". En todo caso deberíamos plantearnos de que “mas allá de que en realidad se trate de orina o eyaculación, es producto del placer y por nada del mundo deberíamos avergonzarnos o reprimirnos”, señala la experta, Lic. María Carolina Bedetti Thompson.
ENTONCES, ¿PUEDO PROBAR?
La estimulación del clítoris es esencial para lograr la eyaculación femenina. Y es que si no es bien estimulado, la mujer no se excita lo necesario para que sus glándulas parauretrales se llenen de fluido. Asimismo, es menos probable que ella alcance el orgasmo, limitando las contracciones rítmicas de los músculos pélvicos que expelen la eyaculación. Previo al encuentro sexual, te recomiendo vaciar la vejiga. De esta forma podrás sentirte tranquila que al sentir deseos de orinar cuando estás en el peak de tu excitación, te dejes llevar y liberes los fluidos, que en esta caso no será orina, sino que eyaculación natural.
¿SUCIO, INMORAL O NATURAL Y PLACENTERO?
Si las eyaculaciones son vistas como naturales y placenteras, y si te sientes a gusto con tu cuerpo como con todos los fluidos que de ella salen, puedes experimentar las eyaculaciones más positivamente que una mujer que considere a estas expulsiones como “sucias”, “inmorales”, o como un mal funcionamiento de la vejiga urinaria. Esta interpretación puede crear una inhibición que bloqueará tu capacidad de disfrutar este tipo particular de orgasmo eyaculatorio.
Si deseas comprobar o aprender a eyacular es indispensable que aceptes tus fluidos corporales como normales en su vida. Sólo así te permitirá soltar la presión de las ganas de eyacular o de la sensación de que algo liberará.
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